Al final

No tenemos nada en comun...

viernes, noviembre 25, 2005

Amanece...


La caída de la cruz, fue casi infinita, eterna y los ángeles, no dejan de martillar los clavos de Jesús, y mis demonios que no dejan de martillar mis ideas.
Sin sueños el niño Jesús no esta en la cuna.
Vaga sin rumbo con su cruz