tu cuerpo acabado por el tiempo, lagrimas amargas
en una flor de agua que ya se marchito
La vida se ha escapado, no sebes si volverá, triste,
desolado, así luce tu cuerpo, como cántaro que nunca
volverá a beber de aquel manantial que parecía inagotable,
falsa juventud.
Falsa juventud engañosa a los ojos, parecía fácil, de
un trago te bebiste su vida, ¡asesina! La mataste con
paciencia y llenaste sus venas de tristeza.
Tendida en un cajón negro, fondo blanco, pidiendo
quizá mas tiempo, muerte joven, largo tormento
susurros en el viento, almas a la eternidad.
3-dic-1996

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