Es el día del sueño casi eterno , del momento
en que la muerte no alcanza el cuerpo, ni los
respiros , ya no tengo en mis manos el destino
de tus dedos, ni en mis memorias el ir y venir
de nuestros nombres.
Ya no soy del tiempo un fantasma ni de mi
cuerpo un prisionero.
Doy un respiro en mi silencio enfermo y yo no era
nada.
en que la muerte no alcanza el cuerpo, ni los
respiros , ya no tengo en mis manos el destino
de tus dedos, ni en mis memorias el ir y venir
de nuestros nombres.
Ya no soy del tiempo un fantasma ni de mi
cuerpo un prisionero.
Doy un respiro en mi silencio enfermo y yo no era
nada.

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