Al final

No tenemos nada en comun...

domingo, diciembre 17, 2006

Ya se perdió mi guerra contra los Dioses olvidados y he cedido a la perdida de mis soldados, en la bruma de confusiones de las vírgenes sin lámpara de aceite.


La caballería que superaba a las Ordás celtas, por millares ha desaparecido tras la lluvia de fuego enviadas por El.


Y el cuerpo fue humo
Callo Babilonia…