Al final

No tenemos nada en comun...

sábado, noviembre 11, 2006


No quiero pensar en el día de mi muerte, porque me olvidaras como a tantos otros enterrados.


No quiero ser solo suspiros al mirar papeles con almas impregnadas de rostros enterrados.


No quiero que me olvides antes de que caiga la noche en mis ojos y me vistan de silicio.


Tampoco quiero ser promesa de te quieros mal fundados en corazones sin palabras.


Hoy comeré el amargo veneno de tu carne, para solo saborearte en mis labios.


Aun cuando al amanecer despierte con el vació de mi cama.


Y un dolor de cabeza por soñar que tenía a alguien que me amaba.