Al final

No tenemos nada en comun...

martes, enero 30, 2007


Odio las almas débiles, y sus charlas
inútiles, odio ver la fragmentación
de sus cuerpos, carcomido por los gusanos.


El abismo-que no es diferente a
ningún otro- me asusta con
múltiples colores.


El espacio es una buena tumba, pero
me conformare con el alquiler de
una lapida.


Soy el amo del silencio.