Al final

No tenemos nada en comun...

martes, noviembre 14, 2006


Dame un minuto para transformar el tiempo en momentos elípticos, para sonar que el sueño pasa y no nos deja correr a alcanzar los vestigios de una vida que se derrama como un mal vino.


Dame 45 minutos para transformar mí cuerpo en soles, para enredarme entre tus cabellos y recorrer cada poro en el transcurso de tus movimientos de cadera, y bañarme en las gotas de sudor de tu aliento.


Dame treinta segundos para volverme aire , y envolver tu silueta , deslizarme lentamente por debajo de tus sabanas y besar tus piernas , sin saber que soy yo quien te toca.


Dame quince segundos para deshacerme entre tu cama y mi misterio.


Dame un segundo par pensar que somos un cuerpo con un solo fluido, sin pensamientos, con cuerpos jadeantes a fuerza de roces y caricias, enredada en mi cuerpo como hiedra me envuelves en tu misterio.

sábado, noviembre 11, 2006


No quiero pensar en el día de mi muerte, porque me olvidaras como a tantos otros enterrados.


No quiero ser solo suspiros al mirar papeles con almas impregnadas de rostros enterrados.


No quiero que me olvides antes de que caiga la noche en mis ojos y me vistan de silicio.


Tampoco quiero ser promesa de te quieros mal fundados en corazones sin palabras.


Hoy comeré el amargo veneno de tu carne, para solo saborearte en mis labios.


Aun cuando al amanecer despierte con el vació de mi cama.


Y un dolor de cabeza por soñar que tenía a alguien que me amaba.

jueves, noviembre 09, 2006


Tres veces he escrito mi nombre en tu cuello, más de una vez he comido de tu carne, dos noches en tu regazo me quede dormido esperando la eternidad, y me despertó el silencio de tu mirada que sorprendí en mi cuerpo desnudo.


Veinticuatro meses con sus lunas y sus soles, a pan y penas, de vino y carcajadas, creyendo y cayendo en la trampa de tus cabellos, y en mentiras de tus dedos cuando conocen mi cuerpo.


Afuera la eternidad, adentro la inmensidad de los sarcasmos que se alimentan día tras día de un plato sin comida y bebiendo tiempo.


El suspiro de una gota que cae precipitadamente de tu cuerpo huyendo de la toalla para no morir en el intento de permanecer dos centímetros debajo de tus ojos y morir entre tus yemas, y te observo en silencio tras la cortina.

El oro en nuestros dedos… que nos hace permanecer en la misma cama y ver otro amanecer

domingo, noviembre 05, 2006

Me sorprende, el movimiento inútil de mi alma girando alrededor de mi cuerpo olvidado,
desgastado por la memoria.


Cuando la noche es tan solo la sombra del día que muere, y las miradas tintineantes de nuestras muertes, no buscan una salida si no, la entrada al umbral de las incertidumbres.



Cayeron mis alas, roídas, tocando suelo sin poder despegar mis pies del asfalto, oxidado a tres dimensiones mí forma etérea.

viernes, noviembre 03, 2006


Quien murió en nuestras manos?
De que cuerpo comimos y bebimos?
Donde quedo la fuente de vida eterna?
Hoy las cruces cuelgan de todos los cuellos y se bambolean de las muchas paredes de mi ciudad.
De mi religión solo soy la sombra y de mi fe las ruinas.
Hoy el templo que se levanto en tres dias,es guarida de adicciones.
Venas vacias.
Cuerpos tirados.
Sin sueño eterno.